Las Ceramidas son lípidos (grasas) que se encuentran de forma natural en la capa más externa de la piel, componiendo hasta el 50% de su barrera protectora. Es como “el escudo protector de la piel”.
Las Ceramidas ayudan a mantener la hidratación, proteger la piel de agresores externos como la contaminación o el clima, reparar la barrera cutánea y reducir la sensación de resequedad o irritación.


Si sientes la piel tirante, descamada o áspera al tacto.

Cuando te has excedido con el uso de exfoliantes y sientes la cara irritada o enrojecida.

Si estás utilizando ingredientes potentes como el retinol y necesitas evitar que la piel se reseque.

Durante cambios de clima extremos (temporadas de mucho frío, viento o calor intenso).

¿Día o noche? Úsalas diariamente, mañana y noche.

¿Con qué combinan bien? ¡Con todo! Son el complemento perfecto para balancear ingredientes activos más fuertes (como el retinol o los ácidos).
Aunque benefician a todos los tipos de piel, son los "salvavidas" absolutos para las pieles secas, deshidratadas o muy sensibles. También son ideales para pieles que están en procesos de adaptación al Retinol.
¡Totalmente! La piel grasa también necesita hidratación y una barrera sana. Existen fórmulas en gel o lociones ligeras con ceramidas que hidratan sin dejar sensación pesada ni obstruir los poros.

"Si tengo piel grasa, las ceramidas me dejarán la cara brillante o me sacarán granitos".

Las ceramidas son lípidos que tu piel ya produce de forma natural y no obstruyen los poros. Si tienes piel grasa, solo debes elegir productos con texturas ligeras.

"Solo sirven para aportar hidratación a la piel".

Más allá de hidratar, su función principal y más importante es reparar y proteger tu barrera cutánea.


Si sientes la piel tirante, descamada o áspera al tacto.

Cuando te has excedido con el uso de exfoliantes y sientes la cara irritada o enrojecida.

Si estás utilizando ingredientes potentes como el retinol y necesitas evitar que la piel se reseque.

Durante cambios de clima extremos (temporadas de mucho frío, viento o calor intenso).

¿Día o noche? Úsalas diariamente, mañana y noche.

¿Con qué combinan bien? ¡Con todo! Son el complemento perfecto para balancear ingredientes activos más fuertes (como el retinol o los ácidos).
Aunque benefician a todos los tipos de piel, son los "salvavidas" absolutos para las pieles secas, deshidratadas o muy sensibles. También son ideales para pieles que están en procesos de adaptación al Retinol.
¡Totalmente! La piel grasa también necesita hidratación y una barrera sana. Existen fórmulas en gel o lociones ligeras con ceramidas que hidratan sin dejar sensación pesada ni obstruir los poros.

"Si tengo piel grasa, las ceramidas me dejarán la cara brillante o me sacarán granitos".

Las ceramidas son lípidos que tu piel ya produce de forma natural y no obstruyen los poros. Si tienes piel grasa, solo debes elegir productos con texturas ligeras.

"Solo sirven para aportar hidratación a la piel".

Más allá de hidratar, su función principal y más importante es reparar y proteger tu barrera cutánea, haciendo que tu piel sea mucho más resistente frente a agresiones externas.